Queridos Bloggeteros (esto me lo acabo de inventar, pero es guay):
Hoy vengo a hablaros de un que surgió de un desayuno con los compañeros de trabajo y que dió mucho de lo que hablar. Estaba con mis colegas Quique y Santi y nos dió por preguntarnos: ¿Por qué ya no hay futbolistas con bigote?.
El caso es que en los tiempos que corren, de futbolistas tipo el Beckam, metro sexuales, depiladitos y modelos del año, son los que están de moda.
Y todo esto en cuestión de unos años, porque no hace tanto que en nuestros estadios, en nuestros cuarteles, en nuestros corazones, habitaban los hombres con bigote.
Porque seamos sinceros, no es lo mismo que antes te diera el alto un guardia civil con tricornio y bigote, que te pare un chico joven y apañao. El primero, estabas pensando dónde te iba a dar la ostia para ir tensando músculo y el segundo, estas pensando de cuánto va a ser la multa para ir relajando esfínteres.
Pues en un campo de fútbol imagínate: Te ves en un corner, con un tío como Ricardo Rocha al lado, bufando como el toro de Osborne y diciéndote al oído que se va a limpiar el rabo con la cinta de la corona de flores que le van a mandar a tu viuda, después de cepillarse a tu hermana pequeña...púes jodido. Te pones a pensar que casi te quedas fuera del área para el rechace.

Entre esto y tener al lado al Guti, oliendo a Dolce & Gabarda, contándote que le pica el sobaco porque le hicieron ayer tarde la depilación láser y que si luego quedamos en pachá para echarnos unos cubatas, pues no hay color.

Y es que el bigote impone, eso de toda la vida, aunque sean chiquiticos (mirar Franco y Hitler, que parecía que se les caía la vela y no, era el bigotillo).
Aquí os pongo grandes bigotes de la historia, y me decís que no son tíos guays

Bueno, que me desvío del tema.
El caso es que muchos recordareis a futbolistas como Carmelo, el Beckenbauer de la bahía:

Pues bien analicemos la foto: Como veis, el gran Carmelo es el prototipo de hombre que toda mujer quisiera tener sudándole encima...
Pura fibra, nada de abdominales imposibles.
Pantalón rocky ajustado, turbo, marcando paquetoni.
Pelo en pecho, piernas, brazos y ojete, como debe ser.
Bigotazo negro azabache.
Pelazo con pequeña zona mortadela, que compensa el contraste del bigote.
Un peazo tío, vamos!, además de un gran jugador.
Y ahora comparemos con el nuevo prototipo de futbolista...


Madre mía, las fotos hablan solas:
No hay que tener tanto compañerismo con el rival, joer.
Tener que depilarte amenudo tiene que bajar la concentración por lo que pican los peletes cuando salen.
Si tus compañeros/rivales ven la segunda foto, no te pueden tomar en serio.
Tanto tatuaje no te hace más duro, sobre todo si estas con el culo en pompa.
Si a todo esto, juntamos a muchos jugadores con bigote, sale un equipo que asusta solo con verlo en los cromos. Por ejemplo, la selección colombiana de hace unos años:

Esperemos que estos no probaran los productos "típicos" de su tierra, porque los habrían pillado con el morro escarchao, igualico que después de comerte un miguelito.
En resumen, que esperemos que vuelvan pronto los bigotes a los campos de fútbol...aunque, bien pensado...estos no tienen ninguno bigote y son los únicos que han ganao algo...

PD. Muchos de vosotros estaréis pensando: "¿cómo me quedará a mi el bigote?". Muy fácil, cogéis a vuestra mujer, una cámara digital, os amorráis al pilón y voilá

No me deis las gracias, lo he sacao de Internet.
Hasta luego freaks!
Hoy vengo a hablaros de un que surgió de un desayuno con los compañeros de trabajo y que dió mucho de lo que hablar. Estaba con mis colegas Quique y Santi y nos dió por preguntarnos: ¿Por qué ya no hay futbolistas con bigote?.
El caso es que en los tiempos que corren, de futbolistas tipo el Beckam, metro sexuales, depiladitos y modelos del año, son los que están de moda.
Y todo esto en cuestión de unos años, porque no hace tanto que en nuestros estadios, en nuestros cuarteles, en nuestros corazones, habitaban los hombres con bigote.
Porque seamos sinceros, no es lo mismo que antes te diera el alto un guardia civil con tricornio y bigote, que te pare un chico joven y apañao. El primero, estabas pensando dónde te iba a dar la ostia para ir tensando músculo y el segundo, estas pensando de cuánto va a ser la multa para ir relajando esfínteres.
Pues en un campo de fútbol imagínate: Te ves en un corner, con un tío como Ricardo Rocha al lado, bufando como el toro de Osborne y diciéndote al oído que se va a limpiar el rabo con la cinta de la corona de flores que le van a mandar a tu viuda, después de cepillarse a tu hermana pequeña...púes jodido. Te pones a pensar que casi te quedas fuera del área para el rechace.

Entre esto y tener al lado al Guti, oliendo a Dolce & Gabarda, contándote que le pica el sobaco porque le hicieron ayer tarde la depilación láser y que si luego quedamos en pachá para echarnos unos cubatas, pues no hay color.

Y es que el bigote impone, eso de toda la vida, aunque sean chiquiticos (mirar Franco y Hitler, que parecía que se les caía la vela y no, era el bigotillo).
Aquí os pongo grandes bigotes de la historia, y me decís que no son tíos guays

Bueno, que me desvío del tema.
El caso es que muchos recordareis a futbolistas como Carmelo, el Beckenbauer de la bahía:

Pues bien analicemos la foto: Como veis, el gran Carmelo es el prototipo de hombre que toda mujer quisiera tener sudándole encima...
Pura fibra, nada de abdominales imposibles.
Pantalón rocky ajustado, turbo, marcando paquetoni.
Pelo en pecho, piernas, brazos y ojete, como debe ser.
Bigotazo negro azabache.
Pelazo con pequeña zona mortadela, que compensa el contraste del bigote.
Un peazo tío, vamos!, además de un gran jugador.
Y ahora comparemos con el nuevo prototipo de futbolista...


Madre mía, las fotos hablan solas:
No hay que tener tanto compañerismo con el rival, joer.
Tener que depilarte amenudo tiene que bajar la concentración por lo que pican los peletes cuando salen.
Si tus compañeros/rivales ven la segunda foto, no te pueden tomar en serio.
Tanto tatuaje no te hace más duro, sobre todo si estas con el culo en pompa.
Si a todo esto, juntamos a muchos jugadores con bigote, sale un equipo que asusta solo con verlo en los cromos. Por ejemplo, la selección colombiana de hace unos años:

Esperemos que estos no probaran los productos "típicos" de su tierra, porque los habrían pillado con el morro escarchao, igualico que después de comerte un miguelito.
En resumen, que esperemos que vuelvan pronto los bigotes a los campos de fútbol...aunque, bien pensado...estos no tienen ninguno bigote y son los únicos que han ganao algo...

PD. Muchos de vosotros estaréis pensando: "¿cómo me quedará a mi el bigote?". Muy fácil, cogéis a vuestra mujer, una cámara digital, os amorráis al pilón y voilá

No me deis las gracias, lo he sacao de Internet.
Hasta luego freaks!
